Weiterlesen mit NEWS. Jetzt testen.
Lesezeit ca. 7 Min.

VIAJES: El Camino Inca: Pasos de aventura hacia Machu Picchu


Ecos - epaper ⋅ Ausgabe 8/2018 vom 25.07.2018

Tausende Kilometer umfasste das Straßennetz der Inka. Wer ein Gefühl für die amerikanische Antike bekommen will, sollte sich zu Fuß auf den Weg durch die großartige Andenlandschaft machen mit dem Ziel Machu Picchu.


Artikelbild für den Artikel "VIAJES: El Camino Inca: Pasos de aventura hacia Machu Picchu" aus der Ausgabe 8/2018 von Ecos. Dieses epaper sofort kaufen oder online lesen mit der Zeitschriften-Flatrate United Kiosk NEWS.

Bildquelle: Ecos, Ausgabe 8/2018

Machu Picchu es la mayor obra incaica. Aquí predomina la armonía entre la naturaleza y la obra humana.


En aquella época no había ruedas ni caballos. A los habitantes de los Andes solo les quedaba caminar y recorrer paso a paso ese territorio amplio y variado. No existía otra manera de cruzar la cordillera, las pampas, los ríos o los valles andinos.

Caminaban los funcionarios del Imperio Inca, ...

Weiterlesen
epaper-Einzelheft 8,99€
NEWS 30 Tage gratis testen
Bereits gekauft?Anmelden & Lesen
Leseprobe: Abdruck mit freundlicher Genehmigung von Ecos. Alle Rechte vorbehalten.
Lesen Sie jetzt diesen Artikel und viele weitere spannende Reportagen, Interviews, Hintergrundberichte, Kommentare und mehr aus über 1000 Magazinen und Zeitungen. Mit der Zeitschriften-Flatrate NEWS von United Kiosk können Sie nicht nur in den aktuellen Ausgaben, sondern auch in Sonderheften und im umfassenden Archiv der Titel stöbern und nach Ihren Themen und Interessensgebieten suchen. Neben der großen Auswahl und dem einfachen Zugriff auf das aktuelle Wissen der Welt profitieren Sie unter anderem von diesen fünf Vorteilen:

  • Schwerpunkt auf deutschsprachige Magazine
  • Papier sparen & Umwelt schonen
  • Nur bei uns: Leselisten (wie Playlists)
  • Zertifizierte Sicherheit
  • Freundlicher Service
Erfahren Sie hier mehr über United Kiosk NEWS.

Mehr aus dieser Ausgabe

Titelbild der Ausgabe 8/2018 von FOTO DEL MES: MÉXICO: Carrito de cartón: INTERMEDIO. Zeitschriften als Abo oder epaper bei United Kiosk online kaufen.
FOTO DEL MES: MÉXICO: Carrito de cartón: INTERMEDIO
Titelbild der Ausgabe 8/2018 von SOL Y SOMBRA: Compatriotas Im Ausland Menschen aus dem eigenen Land erkennen? Nichts einfacher als das…. Zeitschriften als Abo oder epaper bei United Kiosk online kaufen.
SOL Y SOMBRA: Compatriotas Im Ausland Menschen aus dem eigenen Land erkennen? Nichts einfacher als das…
Titelbild der Ausgabe 8/2018 von PANORAMA: 1 MÉXICO: ¿Es una foto o una pintura? INTERMEDIO. Zeitschriften als Abo oder epaper bei United Kiosk online kaufen.
PANORAMA: 1 MÉXICO: ¿Es una foto o una pintura? INTERMEDIO
Titelbild der Ausgabe 8/2018 von AMÉRICA LATINA: La tierra arde: INTERMEDIO. Zeitschriften als Abo oder epaper bei United Kiosk online kaufen.
AMÉRICA LATINA: La tierra arde: INTERMEDIO
Titelbild der Ausgabe 8/2018 von ESCENAS DE ULTRAMAR: ¿Por qué no tengo Kindle? Mit Ivonne Guzmán aus Ecuador begrüßen wir eine neue Kolumnistin.. Zeitschriften als Abo oder epaper bei United Kiosk online kaufen.
ESCENAS DE ULTRAMAR: ¿Por qué no tengo Kindle? Mit Ivonne Guzmán aus Ecuador begrüßen wir eine neue Kolumnistin.
Titelbild der Ausgabe 8/2018 von UN DÍA EN LA VIDA DE… Iñaki Canterla El forjador de Frías. Zeitschriften als Abo oder epaper bei United Kiosk online kaufen.
UN DÍA EN LA VIDA DE… Iñaki Canterla El forjador de Frías
Vorheriger Artikel
ESCENAS DE ULTRAMAR: ¿Por qué no tengo Kindle? Mit …
aus dieser Ausgabe
Nächster Artikel UN DÍA EN LA VIDA DE… Iñaki Canterla El forj…
aus dieser Ausgabe

... las tropas ansiosas de conquistas, el gobernante poderoso que viajaba encaramado en su litera, y, claro, siempre los chasquis (los mensajeros prehispánicos) que se turnaban en la ruta para llevar información y recados importantes.

Iban y venían de la costa a la montaña, haciendo postas y recuperando energías en los tambos (zonas de descanso ubicadas en lugares estratégicos). Los chasquis eran ligeros, rapidísimos. Eran tan veloces que –en la leyenda que todavía se difunde– eran capaces de llevarle pescados y mariscos frescos al inca y a su panaca (familia), residente en el Cusco, la ciudad de piedra a miles de metros sobre el nivel del mar.

Hasta hoy le llaman la Ruta del Pescado al sendero que une la Quebrada de la Waca o Puerto Inca (provincia de Caravelí, Arequipa) con el Cusco. Y aunque ya a nadie se le ocurre llevar los frutos del mar a la usanza de los chasquis, el recuerdo se mantiene y se comparte con aquellos que visitan Puerto Inca, una de las pocas playas de Perú en la que existen vestigios arqueológicos de aquella época.

Qhapaq Ñan

Se conserva solo un tramo de la inmensa red de caminos tejida por la geografía sudamericana en tiempos prehispánicos. El Qhapaq Ñan o el gran camino era la espina dorsal del imperio de los Incas. El Cusco, su capital, era el punto de partida y de llegada de una red de caminos que se extendía hasta Colombia (por el norte) y Argentina (por el sur). Adicionalmente, existieron ramales transversales que unían la costa con la sierra y parte de la selva.

Una obra inmensa con sectores empedrados, con canales para que discurra el agua, con escaleras labradas en las montañas, con puentes tejidos con fibras naturales, en fin, “… un complejo sistema vial (con caminos preincaicos e incaicos) que durante el siglo XV los incas unificaron y construyeron como parte de un gran proyecto político, militar, ideológico y administrativo que se conoció como Tawantinsuyu”. Así lo definen en la página oficial del programa Qhapaq Ñan, sede Perú.

Pero el camino se hace realidad y cambia cuando se recorre uno o más de sus tramos: el que serpentea de Tarma a Jauja (región Junín), el que conduce a Huánuco Marka (la capital del Chinchaysuyo), el que le da la vuelta al nevado Pariacaca, un apu o dios-montaña, o el que lleva hasta Machu Picchu, el preferido de los viajeros y turistas.

Sí, si usted quiere vivir una experiencia diferente, única, nada mejor que ir a pie hasta Machu Picchu por el Camino Inca, una ruta que se debe recorrer al menos una vez en la vida. Cuatro días de camino. Tres noches de campamento; 43 kilómetros de travesía pedestre para llegar a la máxima expresión arquitectónica de los incas.

Se hace camino al andar

Piedra sobre piedra en un territorio montañoso, selvático, biodiverso. Enigmas y misterios en una ciudadela que estuvo oculta a los ojos occidentales hasta 1911, cuando fue develada al mundo por el investigador estadounidense Hiram Bingham.

El Camino Inca nos permite explorar y descubrir un mundo diferente. Nuestro punto de partida es Piscacucho (2800 m s.n.m.), localizado en el kilómetro 82 de la vía férrea Cusco-Machu Picchu Pueblo (antes Aguas Calientes). Tenemos que mentalizarnos, cargar la mochila o el morral, y dar los primeros pasos por un puente colgante que cruza el río Vilcanota o Urubamba. Dudas e incertidumbre: ¿alcanzarán las fuerzas?

La pregunta se resuelve paso a paso, metro a metro. La vía es amigable, sin muchos ascensos y sin temor al soroche (mal de altura). Es un buen comienzo y tenemos unas vistas muy bellas del río sagrado de los incas, el nevado La Verónica (en quechua llamado Wakaywillque) y el sitio arqueológico de Llactapata. El panorama se complementa con las variadas tonalidades de la vegetación y el azul intenso del cielo andino, especialmente cuando se viaja entre mayo y octubre (época seca).

Cinco o seis horas de andar sin apuros hasta el campamento de Huayllabamba (2954 m s.n.m.). Durante la cena, los guías recomiendan acostarse temprano. La próxima jornada es la más intensa, advierten a sus viajeros, mientras calientan sus manos con el vapor de las infusiones y de los mates de hojas de coca.

Después se buscará el sueño en una bolsa de dormir; aunque el verdadero sueño es estar aquí, en los Andes, y poder llegar hasta el “abra” de Warmihuañusca (Mujer Muerta, en español). Un abra es el punto más alto, un espacio abierto entre dos montañas o un cruce en la cordillera, desde ahí se observa todo el panorama y se pasa a la otra montaña.

Ahora llegamos a Warmihuañusca, el punto más alto del camino prehispánico que conduce a Machu Picchu, una de las maravillas de la humanidad. Más de 4200 metros de altura, nos quedamos sin aliento. El viento es frío. Oteamos el horizonte, que ahora es cumbre de montaña. Recuperamos fuerzas. Respiramos hondo y nos preparamos para un descenso prolongado. Las rodillas nos duelen y nos tiemblan las piernas en la bajada demoledora, pero nuestros ojos se regocijan al admirar el formidable paisaje.

El camino permite conocer de una manera distinta el Cusco ancestral.


Los caminos incaicos tienen miles de kilómetros de norte a sur, de este a oeste. Cerca de 30 000 si se tienen en cuenta solo las vías longitudinales; alrededor de 60 000 si se considera la totalidad de una red vial que facilitó la conquista e invasión española. Estos caminos son ahora transitados por los turistas que llegan a Pacaymayu, el segundo campamento en el camino hacia la Montaña Vieja (el nombre de Machu Picchu en español).

Los últimos pasos

Tercer día. Despertar temprano. Los porteadores desarman el campamento y ordenan las cosas que cargarán hasta la próxima parada. Ellos son vitales en la operatividad de una ruta, a la que solo se entra en grupo y en expediciones organizadas por empresas turísticas. Para proteger la zona no hay caminantes libres. Tampoco se permite el paso de animales de carga, sus pezuñas podrían dañar las piedras.

Hora de partir y de repetir el trajín de ayer: subir y bajar por los Andes. Ascender hasta el Centro Arqueológico de Runkurakay (unos 3900 m s.n.m.), para luego enrumbar por una infinidad de peldaños que llevan a Sacyamarca, otro sitio incaico, en el rosario prehispánico que rodea el Cusco. Aquí comenzamos a descender y el paisaje cambia, y llegamos al bosque nublado. Aparecen los vestigios de Phuyupatamarca y Wiñaywayna (2700 m s.n.m.).

Llegamos al último campamento. Los grupos se despiden de los porteadores. Abrazos y apretones de manos. Los primeros volverán al Cusco hasta que el trabajo los encamine nuevamente por el sendero prehispánico, los segundos despertarán de madrugada para dirigirse hacia Inti Punku, la puerta del sol, el acceso a su destino. Allí, si tienen suerte, verán cómo los primeros rayos del sol iluminan Machu Picchu.

Un momento mágico. Un instante inspirador que nos demuestra que ha valido la pena el esfuerzo. Las largas jornadas, el andar desde la mañana hasta el atardecer. Ya no importa el calor del mediodía ni el viento fuerte de la tarde, tampoco esa lluvia inesperada que nunca falta. Machu Picchu está ahí, frente a nuestros ojos. Y es lindo y es imponente, y su grandeza de piedra armoniza con el paisaje. Es como si fuera una obra de la naturaleza y no el fruto del trabajo del hombre.

Lo que viene después es disfrutar, explorar, perderse por los andenes y recintos de la Montaña Vieja. Es curioso, ahora ya no se siente el cansancio, ya no pesan los miles de metros recorridos. ‘Es la energía de nuestra maravilla’, dicen los guías. Los turistas les dan la razón, tal vez porque no tienen otra manera de explicar lo que les ocurre al culminar el tramo más famoso de la red vial que tejieron los incas en la siempre cambiante geografía sudamericana.

Rolly Valdivia Chávez, periodista especializado en reportajes de viaje. Es autor de los libros Relatos del Perú y Explorando el Perú. Visiones a contraluz.

Datos útiles

• El Camino Inca a Machu Picchu no es transitable en febrero. La vía se cierra por precaución, ya que ese mes es el más lluvioso.
• Se recomienda separar con anticipación un cupo para ingresar al camino. Las autoridades peruanas solo permiten el acceso de 500 personas diarias al sendero incaico.
• Machu Picchu es un área natural protegida por el Estado peruano. Se le considera un Santuario Histórico por su riqueza arqueológica y su diversidad de especies de flora y fauna.

Patrimonio mundial

Desde 2014, 780 kilómetros y 291 sitios arqueológicos del Qhapaq Ñan fueron incluidos en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO en la categoría Itinerario Cultural. El reconocimiento se oficializó tras un pedido conjunto de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú. Durante el apogeo incaico, el Qhapaq Ñan se extendió hasta Pasto (Colombia) por el norte, pasando por las ciudades de Tumbes y Quito (la capital del Ecuador). Por el sur llegó hasta las pampas de Tucumán (Argentina) y el río Maule (Chile), pasando por La Paz (Bolivia).

Sendero arqueológico

Durante el recorrido a Machu Picchu, los caminantes conocen o ven varios complejos arqueológicos; los principales son:
Llactapata: el lugar elevado en español, presenta andenes, plazas, escalinatas y canales. Se cree que fue una zona agrícola en el llamado Valle Sagrado.
Runkurakay: la casa derrumbada o abandonada en español, comparte el nombre con la segunda abra del camino. Se cree que esta construcción semicircular fue un tambo o lugar de descanso para los caminantes.
Phuyupatamarca: el lugar entre las nubes en español, se encuentra a 3670 m s.n.m.; presenta muros de contención, andenes, plazas, canales de regadío y varios recintos de piedra.
Wiñaywayna: por siempre joven en español, presenta un sistema de andenerías y edificaciones en dos sectores, conectados por una escalinata. Aquí predomina el verdor.
Cerca de esta zona se arman los campamentos para pasar la última noche en el camino.

Desde arriba, al final del Camino Inca se ve la meta: la ciudad saagrada de Machu Picchu.


Fotos: JenFu Cheng / Alamy Stock Photo

Fotos: Luis Davilla

Fotos: Getty Images